¿Qué es la Inteligencia Emocional?

La Inteligencia emocional es la cualidad que nos capacita para tener buenas relaciones con los demás y con nosotros mismos. Esto implica identificar, entender y manejar las emociones correctamente. Ya que, en cualquier circunstancia de la vida, las emociones van a jugar un papel importante, de la capacidad de gestionarlas depende que nos veamos fortalecidos por ellas o que nos dominen y nos sintamos incapaces de superar las adversidades. Las personas con alta Inteligencia emocional, no carecen de emociones negativas, pero sí son capaces de gestionarlas de manera más eficaz, mejorando así tanto la relación consigo mismos como con los demás.

Ser inteligente emocionalmente significa que vamos a poder hacerle frente a las demandas del ambiente de una forma correcta y sin que nos produzca un malestar o estrés significativo. Pero ¿qué significa realmente ser una persona emocionalmente inteligente?

¿Eres inteligente emocionalmente?

Existen algunas señales que nos indican que estamos ante una persona con esa cualidad.

    • Conoce cuáles son sus puntos fuertes y sus defectos. No busca la perfección, asume que existen cosas a mejorar, pero no se centra en ellas, por el contrario, potencia sus mejores virtudes.
    • No permite que las críticas de los demás condicionen su vida. Es consciente de que son puntos de vista y que éstos no le deben quitar la alegría.
    • No se siente ofendido fácilmente, se siente seguro e incluso se ríe de sí mismo si es necesario.
    • Sabe evaluar correctamente a los demás, es capaz de identificar cómo son de la forma más objetiva posible.
    • Es flexible, sabe adaptarse a las adversidades y a los cambios, sabe gestionar bien el miedo.
    • No tiene rencor hacia los demás, sabe que eso le produciría emociones negativas innecesarias.
    • Es consciente de lo que tiene, valora y se siente agradecido con su vida.
    • No rumia los pensamientos negativos ni deja que éstos tomen el control de su mente, sabe desprenderse de ellos y hacer una evaluación racional que mejore su perspectiva de las cosas.
    • Es curiosa, le interesa el aprendizaje, el conocimiento y relacionarse con las personas.
    • Muestra su empatía, sabe entender y ponerse en el lugar del otro.
    • No es impulsiva, es capaz de aplicar el autocontrol.
    • Es asertiva y sabe manifestar las cosas tal y como son sin ofender o hacer daño.
    • Identifica, entiende y define sus emociones. Es capaz de exteriorizarlas y saber transmitirlas.
    • No se aferra a sus errores. Le sirven de guía para mejorar, pero sabe distanciarse de ellos

Siempre se ha hablado de Cociente Intelectual, pero no es hasta ahora cuando está cobrando importancia la Inteligencia emocional, esa cualidad que nos ayuda a gestionar nuestro comportamiento, nos condiciona en nuestra vida social, y resulta ser tan importante porque de ella depende en gran medida nuestra felicidad.

Las emociones son los puentes necesarios en las relaciones entre nosotros y las personas que nos rodean, saber gestionarlas de manera correcta es la base para alcanzar una vida satisfactoria.

Las personas con esta capacidad son las que pueden alcanzar más éxito en su vida, si no se hace una correcta gestión de las emociones puede verse perjudicada tanto la vida personal como la laboral. Tener una correcta Inteligencia emocional nos ayuda a: tener éxito en las áreas de la vida que implican relacionarse con los demás, tener una autoestima más alta y mayor sensación de autocontrol, mejor salud al manejar de manera más efectiva el estrés y la ansiedad, tener menos altibajos emocionales que puedan perjudicar las relaciones y su funcionamiento. Ayudan a tener relaciones más profundas al saber lo que se siente y lo que sienten los demás.

La buena noticia es que la inteligencia emocional es una habilidad, NO un rasgo de personalidad, y como tal, se puede entrenar.

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