“Que se rompa el corazón es la parte sencilla, saber cómo y cuándo seguir adelante es el desafío”.

Cuando hablamos de terapia de pareja  es muy frecuente que el motivo de consulta sea la posibilidad de reestablecer la relación tras una infidelidad de uno de los miembros. Los datos muestran que éste es el primer motivo de ruptura en una relación.

Pero, ¿realmente hay vida después de una infidelidad?

Lo cierto es que no resulta un trabajo sencillo. En esta labor  deben existir al menos algunos pilares esenciales como arrepentimiento, compromiso y responsabilidad por parte de la persona que ha traicionado.  Esto es fundamental para poder reconstruir  de forma efectiva el amor que se ha visto desestabilizado.

Tras una infidelidad la relación sufre un punto de inflexión y, es aquí donde se decide cuál será el futuro de ésta: trabajar para mejorarla o seguir caminos separados.

En cuanto al análisis inicial, uno de los pasos esenciales para la reconstrucción es conocer las causas que han llevado a cometer la deslealtad. Esto nos permitirá predecir los factores que están interviniendo y evitar que vuelva a suceder.

Por otro lado, debemos analizar cuáles son los tipos de apego que han desarrollado cada uno de los miembros desde su infancia ya que ese estilo de vinculación determina el rol y el grado de ansiedad que sentirán en los momentos más delicados de la relación.

Otros aspectos a considerar son las características propias del vínculo: cómo se conocieron, qué les atrajo del otro, cómo es su día a día, qué es lo que comparten, qué esperan el uno del otro y de la relación, etc.

El siguiente paso sería centrarnos en la parte emocional, en observar qué están sintiendo y cómo lo están manifestando.

Una vez estudiadas las características que definen la unión y controlada la parte emocional, podemos comenzar con la reconstrucción propiamente dicha. En esta etapa se hablará abiertamente de cómo ha sido la infidelidad, aportando la mayor información posible y evitando daños innecesarios. No olvidando que: “a más engaños y mentiras, mayor sensación de traición y más dolor”.

Es importante la parte del perdón, tanto la del reconocimiento de la culpa como la de llevar a cabo el proceso de perdonar. Para ello tendrán que ponerse en el lugar del otro, entendiendo lo que están sintiendo. Convendría llevar a cabo actos simbólicos que representen el paso de haber perdonado.

Por último definiremos hechos concretos a realizar que  ayuden a  reestablecer  la pasión, el compromiso, y el cariño e intimidad.

Tras 17 años de experiencia podemos afirmar que sí es posible recuperar una relación tras una infidelidad. ¡Y no solo esto!, incluso podemos llegar a  mejorarla.

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